Dentro del convenio, cada colaborador elige el cristal que su vista necesita. Hay cuatro grandes tipos: monofocal, progresivo, fotocromático y antirreflejo. Conocerlos te ayuda a explicar el beneficio cuando alguien de tu equipo pregunta qué cubre y por qué importa.
Cristal monofocal
El monofocal corrige una sola distancia con la misma graduación en toda la superficie. Es la opción más común para quienes solo necesitan ver de lejos o solo de cerca. Un colaborador miope que usa lentes para conducir o un présbita que los usa para leer trabaja bien con un monofocal.
Conviene cuando hay un único problema de visión que corregir. Es el cristal con el que la mayoría de los equipos parte, y suele resolver la necesidad sin complicaciones.
Cristal progresivo
El progresivo combina varias graduaciones en un mismo cristal: lejos en la parte superior, distancia intermedia en el centro y cerca en la zona inferior. La transición es gradual, sin la línea visible de los antiguos bifocales.
Es la opción para colaboradores de 40 años o más que empiezan a notar la vista cansada (presbicia) y además necesitan corrección para lejos. Con un progresivo pasan del computador al teléfono y a la reunión sin cambiar de lentes. La adaptación toma unos días, algo normal que conviene mencionar.
- Monofocal: una distancia, una graduación. Para miopía, hipermetropía o lectura.
- Progresivo: varias distancias en un cristal. Para presbicia combinada con otra corrección.
- Fotocromático: se oscurece con el sol. Para quien alterna interior y exterior.
- Antirreflejo: tratamiento sobre el cristal. Para pantallas y conducción nocturna.
Cristal fotocromático
El fotocromático se oscurece al recibir luz ultravioleta y vuelve a aclararse en interiores. Funciona como un lente común bajo techo y como lente de sol al salir. Un solo par sirve para ambos contextos.
Sirve a colaboradores que entran y salen del edificio durante el día: visitas a terreno, vendedores, supervisores de bodega, cualquiera que alterne oficina y exterior. Bajo techo no reemplaza al antirreflejo frente a la pantalla, porque el fotocromático reacciona a la luz solar, no a la del monitor.
Tratamiento antirreflejo
El antirreflejo no es un cristal aparte, sino un tratamiento que se aplica sobre cualquiera de los anteriores. Reduce los reflejos en la superficie del lente, mejora la nitidez y baja el deslumbramiento de luces y pantallas.
Para un equipo que pasa la jornada frente al computador, el antirreflejo es el tratamiento que más se nota. Disminuye los reflejos del monitor y de la iluminación de la oficina, lo que ayuda a sostener la atención durante el día. También rinde al conducir de noche, cuando los faros y el alumbrado generan reflejos molestos.
No necesitas decidir el cristal de cada persona. Dentro del convenio, el colaborador se hace su examen y el óptico le indica qué tipo le sirve según su vista y su trabajo. Tu rol es ofrecer el beneficio; la parte técnica queda en manos del profesional. Atendemos empresas en la Región Metropolitana, Valparaíso y O'Higgins.
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Preguntas frecuentes
¿Qué tipos de cristales cubre el convenio?
El convenio cubre cristales monofocales, progresivos, fotocromáticos y el tratamiento antirreflejo, fabricados en laboratorios Rodenstock y Megalux. Cada colaborador accede al tipo que el óptico recomienda según su graduación, con precio de convenio.
¿Cuál es la diferencia entre monofocal y progresivo?
El monofocal corrige una sola distancia con la misma graduación. El progresivo combina lejos, intermedia y cerca en un mismo cristal, sin líneas visibles. El progresivo conviene a partir de los 40, cuando aparece la vista cansada.
¿Qué cristal conviene para trabajar frente a pantallas?
Para trabajo de oficina conviene el tratamiento antirreflejo sobre el cristal, monofocal o progresivo. Reduce los reflejos del monitor y de la iluminación, baja el deslumbramiento y ayuda a sostener la atención durante la jornada.